martes, 23 de junio de 2009

Rafael Guiñez 1962 - 2008 (Una Loca Viola)


Parecía estar cansado de sus recaidas de violencia, de sus cambios de fármacos, hospitales y cuartos. Por culpa del dopaje sus dedos ya no eran tan rápidos y si alguna vez fué conocido como Rafael Guiñez. Hombre ancla de bandas como Gnomo, Los Parkinson, L Yea y Los Trompos, en su barrio, en Providencia, donde se reunía con amigos, sólo le decían "El violinista".

Compartía pitos y cervezas con acompañantes de turno y solía interpretar alguna canción conocida para amenizar las veladas en las que trasnochaba y carretiaba hasta en algunas ocasiones hasta tres días. Hacía plata para la micro, para sus aventuras y ojalá encontrar unas minitas para contarle sus alucinantes historias.

Había estudiado en el conservatorio desde los cinco años y llegó a ser la primera viola de la orquesta sinfónica de Chile, aunque la vida, lo condujo al Rock. Sus últimos años triangulaba entre el Hogar de Cristo, el Psiquiátrico y una casa Okupa.

Este hombre de casi dos metros de altura y de ojos penetrantes ya no resistía proyectos duraderos, su esquízofrenia mal tratada le había mandado su vida al infierno. Su familia siempre lo quiso mantener lejos, pero siempre lo ayudaron económicamente, pero su trastorno bipolar hacía más estragos de lo previsto.

Tres años antes de su muerte habia recicibido 2 millones de pesos como herencia por parte de una tía, los que se farreó en putas y coca. Era adicto a todas las drogas posibles y sus amigos nunca lo ayudaron con ese tema.

A fines de 2007, año que pasó casi completo en el psiquiátrico y la clínica Victoria. Guiñez conoció a marienela, su último amor. Ella vivía cerca del recínto y el músico le pedia cigarrillos atraves de una ventana que daba a la calle. En ese intercambio de cigarros por miradas engancharon y Rafael dejó de lado esa frontalidad extrema, que alguna vez lo hizo encarar a Alfredo Castro para que le diera plata porque "el era artista".

Su último proyecto musical fueron Los Trompos, pero no duró mucho, puesto que Guiñez estaba de regreso en el hospital y sus crísis eran cada vez mas fuertes y violentas. Murió a fines de 2008 producto de una apendicítis mal tratada, la cuál deribó en peritonítis, puesto que el hospital tuvo la negligencia de darle sólo un calmante.

La noticia de su muerte apareció en algunos breves de diario, tenía 46 años y dejó una viola que lo echará de menos.

2 comentarios:

  1. me da mucha pena lo que paso con el rafa, yo lo conoci a fines del año 1991 recuerdo, antes de que lanzaran "el vino" con los parkinson,era un muy buen amigo y tenia un corazon de oro, es muy triste ver como su vida se fue apagando lentamente, tenia tanto talento, ke lata!...
    siempre te recordaremos rafa, donde quirea que estes. tus amigos de rancagua.
    atte. el flaco.

    ResponderEliminar
  2. Los genios duran poco en está vida....


    Grande Rafa.........

    ResponderEliminar