lunes, 14 de septiembre de 2009

De críticos, “opinologos” y jueces…


Los críticos son muy críticos, son los dioses del olimpo…
Su mirada única, fascinante y especial… Les otorga el privilegio de enjuiciar…
Sus amplios conocimientos…Repletos de cimientos…
Otorgan una mirada cercana y fundamentada… Sobre cualquier actividad humana...

Su mirada objetiva, sobria y engrandecida, además de cualidades y talentos en exceso… sentidos perceptivos extrasensoriales, ayudan a estos seres celestiales a emitir sentencias no banales…además de juicios dotados de la naturaleza sabia de una opinión con fundamentos dogmáticos marciales…irrefutables…

En nuestro querido y hermoso país, la percepción que existe sobre los personajes que critican el arte y los espectáculos es más menos así: “El crítico es un ser ultra capacitado con una extraña sensibilidad y un talento increíble que puede ver más allá de lo evidente, abstraerse de lo banal para ir a la sustancia de la obra, dictando una sentencia inobjetable y objetiva.” Aparte en Chile, se asocia a la crítica, con el aspecto negativo de ella, casi trasformando la palabra crítica en un sinónimo del concepto: mala evaluación…Estas características ya mencionadas, hacen que dichos actores sociales se trasformen en personajes.

Al pasar de ser un sujeto ordinario a la categoría de evaluador con propiedad y credibilidad (El tipo que tiene derecho a emitir juicios de valor y “opiniones técnicas), esta creación social, se comporta de una manera muy peculiar…Primero que todo es un tipo que le gusta lo mínimo, solo lo sofisticadamente elegante, la perfección es su guía y curiosamente encuentra todo mediocre o simplemente malo. Dice que ama las “artes”, pero pareciera aborrecerlas, no evalúa nunca el esfuerzo y el trabajo que hay detrás de una obra y menos las motivaciones…En un afán resultadista motivado claramente por el mantener el estatus de hombre fuerte de opinión implacable y decidida… el gusto personal subjetivo aparece sin vergüenza alguna contaminando y quitándole toda valides a lo escrito o comentado. Esa postura del ser que ama ser odiado, cuya emotividad refinada es envidiada, aparte del malestar que genera su presencia o persona… es cristalinamente gestado por la ignorancia y poco tolerancia… Eso es lo más hermosamente patético. La gente influenciada por la enajenante conspiración de los medios, ya no confía en su gusto y menos tiene el tiempo de analizar algo de forma un poco más sería y analítica. Es por eso que devora las opiniones de estos seres para nutrir su envidia “chaquetera” y tener que hablar con sus pares…Es terrible pero esta porquería que nos invade, es algo articulado que merma a la sociedad poco pensante, a los cómodos y a quienes de verdad no tienen tiempo…Han creado una cultura de buscar lo malo, de ver el detalle y de alejarse del espíritu y la esencia de lo creado…

Este articulo está mal redactado y podría ser un insulto para los que saben del arte de escribir…Yo escribo según lo que sale de mi cerebro, ósea a intervalos, a veces no hilo solo disparo…

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